Porque «La Higuera»?

La Higuera nació en 2013, en el corazón de Buenos Aires, como un sueño compartido de Marina y Eli. No fue solo un espacio de formación, sino un hogar sin paredes donde crecimos juntos, entre vuelos y abrazos, entre giros y risas. Nos acompañamos en cada caída, nos impulsamos en cada nuevo intento, nos sostuvimos como lo hacen las ramas de un árbol fuerte, arraigado en la pasión y el amor por el movimiento.

Su nombre no fue casualidad. En el patio de nuestra escuela, una higuera nos regalaba su sombra y sus frutos. Entre entrenos y clases, nos deteníamos a probar esos higos dulces que nos enseñaron una lección: la paciencia, la espera, la recompensa de lo que se cuida con dedicación. Incluso aprendimos a hacer mermeladas, porque todo en La Higuera se compartía, se transformaba y se multiplicaba.

Con el tiempo, sus hojas cayeron, sacudidas por los vientos del país. Pero la raíz nunca murió. Porque La Higuera no era solo un lugar… era la gente que la habitaba, las historias que la tejieron, las almas que la hicieron grande. Su esencia siguió viva en cada uno de los que la llamamos hogar.

Y hoy, con la misma emoción, el mismo fuego en el pecho, volvemos a plantar sus semillas en una nueva tierra. El calorcito se asoma y nuevos higos empiezan a brotar… Estamos aquí, cuidándolos con amor, esperando el momento de cosechar lo que siempre fue nuestro: un refugio, una familia, un sueño que sigue volando.

Bienvenidos a La Higuera Madrid. La historia continúa…